Einstein y la bomba atómica.

En los años sesenta tuvimos la imagen de Einstein, el más célebre de los científicos, asociada sin remedio a la Bomba Atómica.
Hace dos días se cumplieron 69 años del lanzamiento de la bomba de uranio sobre la ciudad de Hiroshima. Mañana se cumplirán otros tantos de la bomba de plutonio sobre Nagasaki. Ambas bombas, arrojadas por los Estados Unidos de América, causaron la muerte instantánea de más de 200 mil personas, y el sufrimiento de muchas más por el efecto devastador de la radiactividad en la vida humana.
¿Qué tuvo qué ver Albert Einstein en el desarrollo de la bomba atómica?
En 1905 se publicó la teoría especial de la relatividad. En l915 la teoría general de la relatividad. La base teórica de lo que a la postre sería la bomba.
Einstein fue un físico teórico, o sea que trabajaba con lápiz y papel (¡ni siquiera había calculadoras de bolsillo!). Su constante E=MC2 significa que la materia puede convertirse, si se rompen sus átomos, en una cantidad extraordinaria de energía.
Volvamos al tema.
En 1933, Hitler se apodera de Alemania y comienza la persecusión abierta a las personas de cultura judía en Alemania y en muchos lugares de Europa. Casi todos los físicos alemanes, curiosamente, eran judíos, y por lo tanto Hitler comenzó a perseguirlos. Muchos de ellos huyeron a los Estados Unidos, entre ellos Albert Einstein.
En este contexto, Hitler muestra su beligerancia y se prepara la Segunda Guerra Mundial.
Leo Szilard y Enrico Fermi logran la fisión EXPERIMENTAL del átomo en un reactor nuclear de grafito construído bajo las gradas de un estadio deportivo de la Universidad de Chicago. Ellos saben que Hitler y sus aliados fascistas en España e Italia  están ávidos por allegarse reservas de uranio, lo cual los científicos en Estados Unidos evaluaron como una situación potencialmente muy amenazadora de parte de la Alemania Nazi.
(continuará)…

.  Hoy es 13 de agosto de 2014.

Retomando el tema, nos preguntamos cómo intervino Albert Einstein en la fabricación y utilización de la bomba radiactiva.

Leo Szilard, físico húngaro educado en Alemania, era judío y como tal huye a América. Él y Fermi logran llevar a efecto la REACCION EN CADENA en el reactor.  Szilard fue el primero que se percata de la necesidad de CONSERVAR LA SECRECÍA en el caso de los descubrimientos con respecto a la FISION NUCLEAR, es decir, al “rompimiento” del átomo.  Al principio, los físicos intercambiaban su conocimiento con gran liberalidad, pues todos se beneficiaban de los conocimientos de todos los demás.  Pero Szilard, experimentando en carne propia la persecución nazi, procura por todos los medios influir en que los Aliados, es decir, el conjunto de países que se oponían a la dominación hitleriana, se percaten del peligro que implica que el poder nuclear CAIGA EN MANOS DE LOS NAZIS o sea desarrollado por ellos.    Szilard se propone alertar al gobierno de Franklin D. Roosevelt del potencial insospechado de un arma de esta naturaleza y escribe una carta en la cual, a grosso modo, le expone que los nazis están preocupantemente dando indicios de estar interesados en el potencial atómico y de ser capaces de lograr la fisión nuclear.  Szilard urge al presidente Roosevelt de tomar cartas en el asunto.

Pero, ¿Quién conocía a Szilard?  Imaginemos la escena de un hombre equis, que se dice científico, concretamente físico, y  que le  llega a decir al presidente que hay indicios de que se puede hacer una bomba extraordinariamente poderosa, sin precedente…?

El pobre Roosevelt, quien no tardó mucho tiempo en “entregar el equipo”, probablemente lo hubiera tomado como un lunático más de los que parecen abundar en Norteamérica.  ¿Qué hizo entonces Szilard?  Le pidió a su amigo Einstein que firmara la carta.  Y Einstein lo hizo. Einstein ya para este tiempo (1938) era muy famoso y toda una estrella mediática.

A raíz de esa carta, redactada por Szilard pero firmada por Albert Einstein, Roosevelt ordena la puesta en marcha del Proyecto Manhattan. El presidente norteamericano nombra a Robert Oppenheimer jefe del proyecto en el aspecto científico, y al General Groves como coordinador del proyecto en el aspecto militar.  Se construyeron ciudades enteras, como Los Alamos, New Mexico, donde se mudaron miles de científicos y técnicos con todo y sus familias con el único objetivo de conseguir la Bomba.  Algo asombroso para mí es que todo esto se haya hecho en un sigilo absoluto, pues nada debía indicar qué se estaba “cocinando” ahí.

Años después y a raíz del lanzamiento de la bomba de uranio sobre Hiroshima (el 6 de agosto de 1945) y de la bomba de plutonio el día 9 sobre Nagasaki, Einstein se arrepentiría  de haber firmado la carta de Szilard que tuvo una verdadera “reacción en cadena”, desde el punto de vista científico y político.

Antes de morir Einstein alcanzó a externar que hubiera preferido mil veces ser un plomero que haber sido físico y haber desencadenado la Caja de Pandora nuclear.

Todos los detalles de la gran aventura humana que comenzó con el Siglo XX y que tuvo su culminación en  el dominio tecnológico de la energía atómica son realmente interesantes.  Bibliografía sobre el tema hay muchísima.

Yo sólo quería aclarar que Einstein NO PARTICIPÓ activamente en el Proyecto Manhattan.  El fue el genio de genios que dedujo la famosa fórmula Energía igual a masa multiplicado por la velocidad de la luz, al cuadrado.  Lo demás fue responsabilidad de otros.  Científicos y políticos.

Harry Truman, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, fue sin duda el directamente responsable de este genocidio.

¿Por qué recordar esto?  Dicen que el que no conoce la historia tenderá a repetirla.  Dios no lo quiera.  Hiroshima y Nagasaki NUNCA DEBEN OLVIDARSE.

(Hace unos días falleció el último sobreviviente de la tripulación del “Enola Gay”, el bombardero que arrojó a “Little Boy” ,eufemismo siniestro con el que nombraron a la bomba de uranio, sobre Hiroshima.     En defensa de esa tripulación puedo decir que, como los patibularios de Jesús de Nazareth, NO SABIAN LO QUE HACIAN.  Cuando se percataron de lo que habían provocado “requirieron asistencia psiquiátrica”.  Uno de ellos se volvió sacerdote.  Pero esa es una de muchas historias derivadas de ésta),

COSMIC GOSSIP  BY DIANA WESTRUP.

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2 comentarios en “Einstein y la bomba atómica.

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